
Aumentan las muertes vinculadas a operativos y custodia de ICE en momento de intensificación de la aplicación migratoria
ESTADOS UNIDOS — El número de personas fallecidas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) o durante operativos de la agencia ha alcanzado niveles no vistos en más de dos décadas, de acuerdo con datos oficiales de la agencia y análisis independientes de organizaciones de derechos humanos, en momentos en que la administración del presidente Donald Trump ha intensificado su campaña de deportaciones masivas.
Las cifras
Distintas organizaciones han documentado el aumento de muertes bajo custodia migratoria utilizando diferentes ventanas de tiempo y metodologías, por lo que las cifras varían según la fuente y la fecha de cada reportaje:
Según Human Rights Watch, en los primeros 500 días de la segunda administración Trump —del 20 de enero de 2025 al 4 de junio de 2026— murieron 52 personas bajo custodia de ICE. La organización señala que la tasa de mortalidad es la más alta registrada en más de una década, se ha más que duplicado desde el inicio del segundo mandato de Trump, es casi cuatro veces mayor que la registrada durante la administración Biden, y más del doble que durante el primer mandato de Trump. El informe indica además que, entre enero de 2025 y enero de 2026, la tasa de mortalidad anual aumentó aproximadamente 140% respecto al año anterior.
Un análisis de KFF, hasta el 18 de marzo de 2026 según esa organización, reportó que ICE había confirmado 46 muertes bajo su custodia desde enero de 2025. KFF documentó que las muertes pasaron de 11 en 2024 a 33 en 2025, año que ya representaba la cifra más alta en dos décadas.
De acuerdo con un reporte de CBS News publicado en mayo de 2026, la 18ª muerte de un detenido en los primeros cuatro meses de 2026 puso a la agencia en curso de superar el récord histórico. En 2025, ICE registró 31 muertes de detenidos, cifra que estuvo cerca de superar el máximo histórico de 32 muertes establecido en 2004. Ese mismo reporte señala que, incluso ajustando la cifra según la población detenida, 2025 tuvo la tasa de mortalidad más alta —5.6 personas por cada 10,000 detenidos— en años recientes.
Hasta la fecha de este reportaje, la organización National Immigration Project situaba en al menos 21 el número de muertes bajo custodia de ICE ocurridas solo en lo que va de 2026, según su conteo actualizado al 6 de julio.
Estas cifras coinciden con una expansión considerable del sistema de detención migratoria: la población detenida alcanzó un máximo histórico de más de 71,000 personas, frente a las aproximadamente 39,000 que había hacia el final de la administración Biden en diciembre de 2024, aunque ese número ha descendido parcialmente en meses recientes tras el retiro de operativos intensivos en algunas ciudades.
Casos documentados
Entre los casos reportados por organizaciones legales y de derechos humanos que dan seguimiento a las muertes bajo custodia figuran:
- Heber Sánchez Domínguez, de 34 años y originario de México, fue encontrado colgado y sin respuesta en su celda en el Centro de Detención Robert A. Deyton, en Lovejoy, Georgia, siete días después de haber sido detenido por conducir sin licencia. ICE reportó un aparente suicidio; el Consulado General de México solicitó una investigación.
- Víctor Manuel Díaz, de 36 años y originario de Nicaragua, fue hallado inconsciente en su habitación en Camp East Montana, El Paso, Texas, ocho días después de ser arrestado en Minneapolis. ICE reportó un presunto suicidio; la familia disputa esa versión.
- Mohammad Nazeer Paktiawal, de 41 años y originario de Afganistán, quien había trabajado junto a las fuerzas militares estadounidenses en su país, murió menos de 24 horas después de ser detenido en una sala de espera de la oficina de campo de ICE en Dallas. La causa de muerte continúa bajo investigación.
- Pejman Karshenas Najafabadi, de 59 años y originario de Irán, quien padecía varias condiciones médicas crónicas, permaneció detenido hasta sufrir un paro cardiaco en un hospital de Misisipi.
ICE está obligado, bajo la ley de asignaciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), a publicar información sobre las muertes bajo custodia dentro de un plazo de 90 días. La agencia ha respondido públicamente a estos casos afirmando que prioriza la salud, la seguridad y el bienestar de todas las personas bajo su custodia y que ofrece atención médica integral desde el momento en que los detenidos ingresan a sus instalaciones.
Muertes durante operativos de aplicación de la ley
Además de las muertes en centros de detención, se han registrado incidentes fatales durante operativos de arresto en las calles. El más reciente ocurrió el 7 de julio de 2026 en Houston, Texas, donde un agente de ICE disparó y mató a Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años y originario de México, durante lo que el Departamento de Seguridad Nacional describió como una «operación de aplicación dirigida». Según la versión oficial, Salgado Araujo ignoró órdenes de detenerse e intentó embestir a un agente con su vehículo, por lo que el oficial disparó en defensa propia.
Familiares de Salgado Araujo y la representante federal demócrata Sylvia García, de Houston, han señalado que él no era el objetivo del operativo. El director interino de ICE, David Venturella, confirmó a la legisladora que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales ni de tablero al momento del tiroteo; un vocero del DHS atribuyó la falta de equipo a demoras presupuestarias y afirmó que las cámaras se están desplegando progresivamente en las oficinas de campo. La oficina del fiscal de distrito del condado de Harris abrió una investigación independiente sobre el caso. La organización LULAC (Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos) solicitó públicamente la liberación de toda evidencia audiovisual disponible y calificó el hecho como parte de un patrón más amplio de uso excesivo de la fuerza por parte de la agencia.
Según reportes de The Associated Press, el caso de Houston representa al menos la octava muerte derivada de un encuentro con agentes federales de inmigración desde que la administración Trump intensificó su campaña de aplicación migratoria. Entre los casos anteriores documentados por medios se encuentra el de Rubén Ray Martínez, un ciudadano estadounidense de 23 años que murió el año pasado durante una parada de tránsito nocturna; un gran jurado decidió no presentar cargos penales contra el agente involucrado.
Contexto y posturas encontradas
Organizaciones como Human Rights Watch, la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) y el American Immigration Council han documentado, además de las cifras de mortalidad, denuncias de condiciones de hacinamiento, atención médica insuficiente y demoras en el traslado de detenidos con necesidades médicas urgentes en distintos centros de detención del país. Estas organizaciones han pedido una mayor transparencia y supervisión independiente del sistema.
Por su parte, funcionarios de la administración han defendido reiteradamente el manejo de las instalaciones de detención, sosteniendo que ICE mantiene estándares de atención médica, seguridad y trato humano para todas las personas bajo su custodia, y que la agencia se enfoca en la aplicación de la ley contra personas presentes en el país sin autorización legal. Datos del propio gobierno federal, sin embargo, indican que una parte considerable de las personas arrestadas por ICE durante la segunda administración Trump no cuentan con condenas penales previas.
Fuentes: Human Rights Watch; KFF; CBS News; ACLU; American Immigration Council; National Immigration Project (NIPNLG); Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA); The Associated Press; The Texas Tribune; Houston Public Media; U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE).

