Trump Lanza la Coalición «Escudo de las Américas» y Ofrece Misiles Contra los Cárteles de América Latina
Por Diario Digital | 8 de marzo de 2026
Doral, Florida • El presidente Donald Trump presentó ayer la coalición antinarcóticos «Escudo de las Américas» o «Shield of the Americas» en inglés – durante una cumbre inaugural celebrada en su resort Trump National Doral, en el sur de la Florida, donde firmó un compromiso con una docena de países aliados para combatir los cárteles del narcotráfico mediante el uso de fuerza militar.
«La única manera de derrotar a estos enemigos es desatando el poder de nuestro ejército. Tienen que usar su ejército», declaró Trump ante los mandatarios latinoamericanos presentes, en lo que analistas consideran una escalada sin precedentes en la retórica intervencionista estadounidense en el hemisferio occidental.
Los asistentes y los ausentes
La cumbre reunió a presidentes alineados ideológicamente con Washington, entre ellos Javier Milei de Argentina, Nayib Bukele de El Salvador, Daniel Noboa de Ecuador, Santiago Peña de Paraguay, Luis Abinader de República Dominicana y Rodrigo Chaves de Costa Rica. También asistió el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien viajó a Doral apenas cuatro días antes de su toma de posesión prevista para el 11 de marzo, en una señal inequívoca de alineamiento con Washington antes de asumir el poder.
Las ausencias resultaron igualmente elocuentes. México, Brasil y Colombia — las tres mayores economías latinoamericanas gobernadas por la izquierda — no participaron en la cumbre. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum declaró que desconocía los objetivos específicos del encuentro. Brasil, bajo el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, mantiene su postura independiente respecto a Venezuela, Irán y China. Colombia, que celebra hoy sus elecciones legislativas, tampoco fue invitada.
Analistas del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) señalan que sin México y Brasil, la coalición carece de la capacidad para abordar las principales rutas del narcotráfico que pretende combatir. La cumbre reemplaza efectivamente la Cumbre de las Américas, pospuesta indefinidamente, y crea una arquitectura de seguridad paralela a la Organización de Estados Americanos (OEA).
Misiles contra el narcotráfico
En el momento más polémico de la jornada, Trump ofreció directamente lanzar misiles contra objetivos vinculados al narcotráfico en los países presentes.
«Usaremos misiles. Si quieren que usemos un misil, son extremadamente precisos — directo a la sala de estar, y se acabó ese miembro del cártel», declaró el mandatario estadounidense.
Expertos en derecho internacional han señalado que el narcotráfico constituye un delito penal y no una justificación legal para operaciones militares. No obstante, la administración Trump ha llevado a cabo al menos 44 ataques aéreos contra embarcaciones en el Mar Caribe y el Pacífico oriental desde septiembre, con un saldo de casi 150 muertos cuyas identidades nunca han sido confirmadas públicamente.
Familias en Colombia y Trinidad y Tobago han reclamado los cuerpos de algunas de las víctimas, afirmando que se trataba de pescadores o trabajadores informales que viajaban entre islas.
Venezuela como modelo y Cuba como objetivo
Trump dedicó parte significativa de su discurso a celebrar la operación militar contra Venezuela del pasado 3 de enero, que culminó con la captura y traslado del expresidente Nicolás Maduro a Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico. La operación dejó al menos 80 muertos, entre ellos 32 oficiales militares cubanos, decenas de efectivos de seguridad venezolanos y varios civiles.
«Fuimos directo al corazón. Los sacamos, y fue violento. Fueron unos 18 minutos de pura violencia, y los sacamos», declaró Trump sobre la operación.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha cooperado con las exigencias de Washington, incluyendo reformas a los sectores petrolero y minero nacionalizados. Esta semana, ambos países restablecieron relaciones diplomáticas por primera vez desde 2019.
Respecto a Cuba, Trump intensificó su retórica al asegurar que el gobierno de la isla vive sus «últimos momentos de vida.» Desde el ataque a Venezuela en enero, la administración cortó el flujo de petróleo y fondos venezolanos hacia Cuba e impuso sanciones a cualquier país que le suministre crudo.
«Cuba no tiene dinero, no tiene petróleo. Tiene una mala filosofía. Tiene un mal régimen que ha sido malo durante mucho tiempo», afirmó Trump, agregando que considera que un cambio de gobierno será «fácil.»
Naciones Unidas ha advertido que Cuba se encuentra al borde de un colapso humanitario, con apagones masivos que han dejado sin electricidad a dos tercios del país, incluyendo La Habana.
México en la mira
Aunque la presidenta Sheinbaum no asistió a la cumbre, México fue el centro de las críticas más directas de Trump, quien declaró que los cárteles mexicanos constituyen el «epicentro de la violencia» en el hemisferio.
«Los cárteles mexicanos están alimentando y orquestando gran parte del derramamiento de sangre y el caos en este hemisferio, y el gobierno de Estados Unidos hará lo que sea necesario para defender nuestra seguridad nacional», advirtió.
Trump relató una conversación con Sheinbaum en la que le propuso «erradicar» a los cárteles, describiéndola como «una muy buena persona» con «una voz hermosa», antes de insistir en que su gobierno no ha hecho lo suficiente.
El gobierno mexicano ha respondido incrementando los despliegues militares en meses recientes: 10,000 soldados enviados a la frontera norte en febrero de 2025, casi 100,000 efectivos de seguridad anunciados para el próximo Mundial de Fútbol FIFA, y una operación militar en Jalisco contra el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho.»
La fractura hemisférica
La cumbre de Doral representa la expresión institucional más clara de la división que atraviesa América Latina. Con la llegada de Kast al poder en Chile, todos los gobiernos importantes del Cono Sur, con la excepción de Brasil, estarán gobernados por la derecha.
El secretario de Estado Marco Rubio elogió a los asistentes como «más que aliados, amigos», mientras que el secretario de Defensa Pete Hegseth enmarcó la coalición en términos civilizatorios al referirse a la «civilización cristiana occidental» compartida por los países del hemisferio.
La nueva doctrina, que Trump ha bautizado como «Doctrina Donroe» — un juego de palabras con su nombre y la Doctrina Monroe del siglo XIX — establece que Estados Unidos no permitirá influencia extranjera hostil en el hemisferio, con mención directa a la presencia china en la región y una advertencia pública al presidente de Panamá, José Raúl Mulino, sobre el Canal de Panamá.
«Eso incluye el Canal de Panamá, del cual ya hablamos. No lo vamos a permitir», declaró Trump, con Mulino presente en la audiencia.
Fuentes: The Rio Times, NPR, DHS, Reuters, AP




